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El estado de la medicina privada y la de los laboratorios en Argentina

Durante el ciclo de webinars organizados por la Cámara Argentina de Laboratorios de Análisis Bioquímicos (CALAB), Jorge Colina, magíster en Economía por la Universidad de Georgetown y magíster en Finanzas por la Escuela de Negocios de Ámsterdam, disertó sobre la situación de la salud privada en la Argentina en general, y la de los laboratorios de análisis clínicos en particular.

Según su análisis, el escenario actual es consecuencia de un período prolongado de congelamiento de cuotas de medicina prepaga durante la pandemia de Covid-19, acompañado por subsidios estatales. Una vez superada esa etapa, el sistema atravesó un proceso de alta inflación con valores regulados y, posteriormente, la liberación de precios.

Colina señaló que el congelamiento de cuotas para las empresas de medicina privada se extendió más allá de la pandemia y que, en 2023, se configuró lo que denominó “populismo sanitario”: un contexto inflacionario con cuotas fijas y un esquema de subsidios insuficiente, que terminó de desarticular la ecuación económica del sector.

El cambio político de fines de 2023 trajo consigo un nuevo enfoque económico, con la eliminación de la mayoría de los subsidios y liberación de precios, aunque la libre flotación de los precios para la salud recién se dio en 2025, sobre una estructura de costos y valores previamente distorsionada.

De acuerdo con Colina, incluso el valor máximo alcanzado por las cuotas de medicina privada en 2025, si bien la sociedad lo percibió como elevado en el contexto de sinceramiento de precios, fue inferior en términos reales a los niveles de 2019. El diagnóstico se profundiza al compararlo con la evolución del aporte registrado por las obras sociales, el costo de la energía y los medicamentos.

El expositor remarcó que, en el sector de los laboratorios de análisis clínicos, las tensiones se agravan debido a que los precios de los reactivos aumentan con una dinámica superior al Índice de Precios al Consumidor. A esto se suma que la evolución salarial del sector —regida por los convenios colectivos de Trabajo 108/75 y 122/75— que crece por encima del valor de las prestaciones, generando una presión adicional sobre la estructura financiera de los laboratorios.

En este contexto, la exposición de Colina muestra que los laboratorios quedaron atrapados entre el valor elevado de los insumos, salarios en aumento y aranceles condicionados por financiadores dominantes cuyos ingresos se mantuvieron regulados. El resultado fue un desfase persistente entre los costos y los valores reconocidos.

Para profundizar el análisis realizado por el Mag. Jorge Colina, invitamos a los socios de CALAB a ver la grabación del webinar completo.