Luego de que el ANMAT autorizara la utilización de test serológicos, que incluye a los conocidos como “test rápidos”, la Cámara Argentina de Laboratorios de Análisis Bioquímicos (CALAB), intenta explicar la especificidad de cada una de estas prácticas.
Desde la Comisión de Test Complementarios de CALAB se especificó que cada tipo de test tiene objetivos distintos. Para que la información del test sea confiable, la prueba se debe realizar en el momento adecuado, con reactivos cuya sensibilidad y efectividad sea probada con evidencia científica. Además, la toma de la muestra, el procesamiento y la emisión del resultado debe realizarla el profesional competente y habilitado para ello, el bioquímico.
Actualmente se utilizan tres tipos de pruebas para detectar el coronavirus.
- La llamada PCR (reacción en cadena de la polimerasa, por sus siglas en inglés), es una técnica molecular compleja, que exige equipamiento e infraestructura específicas, personal bioquímico capacitado y un tiempo determinado para obtener el resultado.
La muestra se toma de exudado nasofaríngeo y/u orofaríngeo (es un hisopado en la nariz, en la garganta y en la boca porque es donde hay más cantidad de virus). Exige tiempo: desde que la muestra llega al laboratorio, se inactiva el virus, se extrae el material genético y se procesa en un equipo llamado termociclador. Supone, por lo tanto, un mínimo de 4-6 horas hasta obtener el resultado. Esta metodología se agiliza si se cuentan con equipos automatizados o semiautomatizados de PCR que simplifican el proceso y permiten procesar un gran número de determinaciones al mismo tiempo por día.
La PCR mide la presencia de ácido nucleico del virus, una parte constituyente del mismo, por lo tanto, se puede saber si la persona está infectada y es especialmente útil durante la fase aguda de la enfermedad como así también en el seguimiento del paciente y la confirmación de su recuperación.
“El diagnóstico por PCR permite un diagnóstico específico de la enfermedad y por lo tanto es muy útil para que el equipo de salud para tomar acciones rápidas de contención de la enfermedad y evitar que se transmita a otras personas no infectadas”, explica la Dra. Maribel Martínez Wassaf, de la Comisión de tests complementarios a la PCR de CALAB.
Los laboratorios que pueden hacer este tipo de estudios son los que se encuentran habilitados, cuentan con los equipos adecuados, los reactivos aprobados por ANMAT y los profesionales capacitados para procesar e interpretar los resultados.
- Los serológicos se realizan a partir de una muestra de sangre. Detectan la presencia de anticuerpos que genera el organismo ante la infección por el SARS-CoV-2.
Los anticuerpos generados son de tipo IgM, IgA y IgG. Los primeros (IgM e IgA) aparecen más prematuramente, relacionándose con la etapa aguda de la enfermedad, mientras que los anticuerpos de tipo IgG aparecen en la convalecencia relacionados a la inmunidad desarrollada por el paciente
Es importante tener en cuenta que los anticuerpos de tipo IgM, recién comienzan a aparecer a partir de los 7-10 días del comienzo de la infección, por lo cual no son útiles para la detección precoz de la misma. Sin embargo, a medida que la viremia detectada por PCR va declinando, los anticuerpos IgM aumentan su valor, marcando la fase aguda de la infección. A partir del día 14 comienzan a aparecer los anticuerpos de tipo IgG marcando el desarrollo de inmunidad, cuyo papel protector no está aún determinado.
Tanto los anticuerpos IgG e IgM se detectan por distintas metodologías como Enzimoinminoensayo, quimioluminiscencia las cuales pueden ser automatizables, o bien por los denominados tests rápidos, ensayos inmunocromatográficos que muestran el resultado entre 10 y 15 minutos. En ambos casos, existen requerimientos de calidad que deben ser cumplidos por los reactivos empleados en estos tests para poder ser utilizados en forma adecuada y obtener resultados fiables. La verificación llevada a cabo por un profesional bioquímico comprobando la sensibilidad y especificidad de los tests utilizados es lo que brinda validez a los resultados. Aún los tests rápidos que parecen de simple realización tienen ciertas condiciones técnicas y sobre todo de interpretación que requieren de un profesional idóneo.
“Lo importante es conocer cuál es el momento adecuado para realizar estos tests y qué clase de información nos aportan”, señala la Dra. Marta Costa, también miembro de la Comisión de CALAB. Y explica: “en un paciente con síntomas mínimos que lleva días de evolución el complemento de la detección de anticuerpos IgM con la PCR, puede ser importante ya que al disminuir a través del tiempo la viremia, podríamos asegurarnos la detección de la infección con la complementación de los anticuerpos IgM. De esta manera tendríamos un incremento en la sensibilidad diagnóstica”.
Por otra parte, es importante para la seguridad del paciente tener conocimiento del estado inmunitario del personal sanitario frente a la infección, ya sea en el caso de personal que debe reintegrarse al trabajo post confinación por infección o simplemente por contacto estrecho. Así mismo, el chequeo del personal más expuesto sin síntomas nos ayuda a poder detectar aquellos asintomáticos y poder así resguardarlos.
El testeo poblacional es otro de los ítems en el que ayuda la realización de estos tests ya que nos brinda conocimiento de sobre el estado frente a la infección pudiendo detectar asintomáticos que deberán confirmar el diagnóstico como así también personas inmunes que hayan cursado la infección sin manifestaciones. Por lo tanto, son adecuados para conocer qué porcentaje de la población ha estado expuesta al virus, y establecer estrategias ante la pandemia.
- Los tests de antígenos detectan proteínas presentes en la superficie del virus, en muestras tomadas de la zona nasofaríngea (hisopado o esputo). Estos tests se pueden hacer los primeros días de la infección.
El test de antígeno sirve como técnica de cribado. Los resultados negativos deben ser repetidos por PCR, dado a la baja sensibilidad de estos tests.
El test funciona de forma similar a los de embarazo: la muestra se diluye y se deposita en un cartucho con una tira reactiva que marca con líneas si es positivo, negativo o inválido.



